Cuando hablamos de comunica:ción en el ámbito del suicidio, nos encontramos con dos conceptos fundamentales, ampliamente estudiados y cuya relevancia en cuanto a prevención es fundamental. Por un lado, tenemos el llamado efecto Werther, consistente en que la comunicación de un suicidio incita a otras personas a llevarlo a cabo. En la otra cara de la moneda tenemos el efecto Papageno, que implica que informar y hablar sobre el suicidio protege frente a la realización de éste. En los últimos años se han combinado estas dos perspectivas, llegando a la conclusión de que lo mejor es comunicar sobre el suicidio, pero de una manera adecuada, existiendo manuales de la OMS y otras instituciones con recomendaciones para los profesionales del periodismo.

El 13 de diciembre de 2021 tuvo lugar uno de los suicidios más mediáticos en España, el de la actriz española Verónica Forqué. La cobertura mediática fue abrumadora, existiendo una ingente cantidad de entradas relacionadas con el suceso, su trayectoria, su participación en el programa televisivo Masterchef, entre otras. Tan solo buscando “Verónica Forqué suicidio” en Google nos aparecen 138 entradas solamente en el mes de diciembre del año 2021.

Existe un estudio que analiza la cobertura mediática de este suceso (Iraola, 2024). En este, se analizan las entradas en El País, El Mundo y ABC durante el mes de diciembre de 2021, un total de 94. Tras analizar el contenido de éstas, se encontró que la gran mayoría no incluían información sobre recursos para situaciones de ideación suicida, ni otras recomendaciones de la OMS.

Este déficit en la cobertura periodística podría haber contribuido a la generación de un efecto Werther en personas con ideación suicida o pensamientos de muerte. Analizando los datos aportados por el INE en 2021, encontramos que el total de suicidios en diciembre de 2021 fue de 349 (252 hombres y 97 mujeres), siendo mayor la tasa que en septiembre (332), octubre (341), noviembre (308), abril (289), enero (290), febrero (264) y marzo (334). Siendo solamente superada en mayo (370), junio (371), julio (403) y agosto (352). Destacaremos que 1905 de los suicidios ese año fueron por ahorcamiento.

En diciembre de 2020 la tasa fue la tercera más baja de entre todos los meses (293), mientras que en diciembre de 2022 fue de 302, la más baja de entre todos los meses.

En el año 2023 se produce este mismo patrón, siendo diciembre el mes con menor tasa de defunciones por suicidio (284). De hecho, en la gran mayoría de los estudios se muestra que en invierno, al contrario de lo que se cree normalmente, es el mes con menor tasa de defunciones por suicidio, como muestra el estudio multi-país multi-comunidad sobre la influencia estacional en el suicidio de Yu et al. (2020).

Establecer con certeza cuál es la causa de esta mayor tasa respecto a otros meses es imposible, pero es cierto que los meses de diciembre en los años próximos a la fecha no han solido caracterizarse por meses donde la tasa de suicidios sea tan alta como en diciembre de 2021.

Analizando el contenido, la comunicación no parece haber seguido por lo general las directrices recomendadas por los diferentes organismos de sanidad, especialmente la OMS, es decir, incluir recursos comunitarios y líneas de ayuda, así como educación sobre el suicido y evitar comunicación sensacionalista. Un gran número de entradas simplificaron el suicidio como consecuencia del programa masterchef, aunque también parece haber un esfuerzo para evitar pensar en el suicidio como un evento unicausal.  También existe una tendencia a glorificar la imagen de la fallecida, a no incluir citas o entrevistas a profesionales expertos en el suicidio (Iraola, 2024).

En resumen, las comunicaciones sobre la noticia parecen caracterizarse por reduccionismos sensacionalistas (por ejemplo, que la causa del suicidio fue la experiencia en el programa master cheff) y la ausencia de aportación de información preventiva o educativa respecto al suicidio, así como la ausencia de entrevistas o citas de profesionales en salud mental. El tipo de comunicación tendría que ser conforme a las directrices de los organismos de salud mental, para asegurarse de que exista el menor efecto Werther posible. Es importante señalar que no se aboga por la no comunicación, ya que contribuye al tabú social y evita el efecto Papageno. Se aboga por una comunicación adecuada, respetuosa, no sensacionalista y aprovechando estas noticias para informar sobre recursos contra el suicidio.

No dieron apenas los medios de comunicación los teléfonos de prevención del suicidio existentes:

Teléfono Contra el Suicidio de la Asociación la Barandilla 911 385385

Teléfono de la Esperanza 717 003717

Teléfono de Prevención del Suicidio del Ayuntamiento de Barcelona 900 925555

Ni referencias a las entidades que trabajan por la prevención del suicidio y el duelo.

Cuando se trata de las opiniones respecto al dilema sobre si comunicar o no comunicar los suicidios, en varias encuestas se encuentra que el 86,6% de las personas consideran que no hablar del suicidio es negativo de cara a futuros casos, es decir, piensan que comunicar sobre el suicidio previene (Iraola, 2024).

A continuación, se analizará el contenido de algunas de las entradas con más visitas en relación al suceso, para ejemplificar claramente todo lo mencionado.

  • Las provincias (1er resultado por relevancia)

¿Cómo ha muerto Verónica Forqué?: la autopsia confirma la causa del fallecimiento <Refuerza el morbo centrando atención en método y causas. Sensacionalismo. Ausencia de enfoque en prevención>

Los servicios de Urgencias no pudieron hacer nada por la vida de Verónica Forqué

La actriz española Verónica Forqué, quien trabajó entre otros con Pedro Almodóvar y fue una de las intérpretes más queridas por el público, fue hallada muerta el pasado lunes 13 de diciembre en su domicilio madrileño al parecer como consecuencia de un suicidio, según confirmaron a AFP fuentes policiales. «Se ha quitado la vida en su domicilio en Madrid», declararon estas fuentes, sin dar más detalles.

Los servicios de urgencia del SUMMA 112 se desplazaron al domicilio de Verónica Forqué en la calle Víctor de la Serna, tras haber recibido un aviso a las 12.50 horas, pero no pudieron hacer nada por su vida. También se desplazaron efectivos de la Policía Nacional.

La autopsia practicada al cadáver de Verónica Forqué ha confirmado después que se quitó la vida en su domicilio, según informan a Europa Press fuentes cercanas al caso. La intérprete presentaba una lesión traumática en el cuello, de acuerdo al estudio forense, que no ha encontrado restos de ningún tipo de sustancia o pastillas. <Detalles innecesarios sobre el método>

La causa de la muerte se debe a una asfixia mecánica del cuello por ahorcadura, no habiéndo encontrado ningún otro hematoma ni tampoco ningún indicio que apunte a la ingesta en las horas previas al fallecimiento de ninguna sustancia. <Detalles innecesarios>

Se ignoran las razones que pudieron empujarla al suicidio, pero el realizador, actor y productor Carlo D’Ursi ha escrito una triste reflexión desde su perfil de Twitter: «Morir sola, con 66 años y víctima de una depresión no estaba escrito en ningún guión».

Verónica Forqué había hablado en los últimos tiempos de la depresión que superó tras el divorcio <Especulación de motivos y reduccionista> del director Manuel Iborra en 2014, padre de su única hija, María Forqué, de 31 años, y de la muerte de su hermano Álvaro en 2015. «Es horrible darte cuenta de que ya no sientes nada por tu pareja, con la que has pasado 34 años», se sinceró en este periódico hace un par de años. «Me hundí en una depresión que me duró mucho pero de la que salí muy fortalecida. Me he enganchado al psicoanálisis, se lo recomiendo a la gente. Eso y la meditación», explicaba la actriz, que reconoció en televisión fumar marihuana a diario. <Exposición innecesaria del historial de consumo que puede favorecer la estigmatización>

«No me encuentro muy bien»

Fue una de las grandes protagonistas de ‘MasterChef Celebrity’. Fueron nueve programas intensos en los que los altos y bajos de la actriz fueron a más. Su última prueba de exteriores en Tenerife la sobrepasó. «No me encuentro muy bien, estoy agotada. Ha sido una de las mejores experiencias de mi vida. Siento mucha lástima de no estar a la altura, pero no puedo con mi alma». La actriz prefirió retirarse definitivamente. «Estoy regular, necesito descansar. En la última prueba de equipos me agobié. No soy de tirar la toalla, pero esta vez hay que ser humilde», declaraba antes de colgar su delantal. «Mi cuerpo y mi universo me estaban diciendo que necesito parar», declaraba antes de despedirse…….

Hija del director José María Forqué, nació en Madrid en 1955 y se inició en el cine trabajando en películas de su padre a principios de los años 70. Había empezado en el cine, aún casi adolescente, en 1972, con ‘Mi querida señorita’, de Jaime de Armiñán, y además de rodar bajo la dirección de su padre, también trabajó en sus primeros años con Carlos Saura y Manuel Gutiérrez Aragón…….

Al conocerse su fallecimiento, la productora de Almodóvar, El Deseo, envió un mensaje expresando su tristeza: «El vacío que deja en nuestras vidas y nuestro cine es irrecuperable. Se ha ido una actriz extraordinaria y una persona insustituible con la que tuvimos el honor de trabajar y compartir vida. Buen viaje, Verónica».

«Adiós a Verónica Forqué. Trabajé hace años con ella y mi recuerdo es el de una mujer dulce, espiritual y buena compañera. D.E.P», declaró por su lado el actor español Antonio Banderas en Twitter.

Actores, políticos y ciudadanos han acudido al Teatro Español, donde se instaló la capilla ardiente de Verónica Forqué, para dar su último adiós a la actriz. «Se nos ha ido un ángel», ha afirmado ante los medios de comunicación su compañera de profesión María Barranco.

Actores y compañeros de profesión …..

Los Reyes Felipe VI y Letizia han enviado un telegrama de pésame a María Forqué, la hija de la actriz Verónica Forqué, según han informado fuentes de la Casa Real.

<Pero tenemos que destacar la falta de comunicación sobre recursos contra el suicidio o información preventiva o de concienciación de importancia de salud mental>

La foto de ivenasalud.com hablando de Veronica Forqué el 31 de diciembre del año 2021

  • RTVE (3er resultado por relevancia)

Muere la actriz Verónica Forqué a los 66 años

La actriz ha sido hallada muerta en su casa de Madrid

Ganadora de cuatro premios Goya, era una de las actrices más populares del cine español

La actriz Verónica Forqué, según ha confirmado su representante a RTVE.

La Policía Nacional ha hallado el cadáver de la actriz en el baño de su domicilio <detalles innecesarios que buscan generar morbo, donde, según todos los indicios, podría haberse suicidado.

Una persona llamó al 112 a las 12:49 horas para avisar de un intento de suicidio en una vivienda ubicada en la madrileña calle de Víctor de la Serna. Hasta el domicilio se desplazaron sanitarios del Summa 112, que sólo pudieron confirmar el fallecimiento de la actriz.  <No es recomendable ofrecer una descripción tan detallada, además de que la última frase es sensacionalista>

Ella misma había hablado públicamente de la depresión que sufría y que su estado anímico le llevó a abandonar el programa Masterchef durante su grabación en el mes de julio. «La verdad, estoy regular. Necesito descansar (…) Hay que ser coherente y procurar serlo. Y humilde. Y si no puedo más, no puedo más. Mi cuerpo y el universo me estaban diciendo ‘tú tienes que parar'», explicó antes de colgar el delantal y abandonar el programa. <Explicaciones reduccionistas sobre el suicidio>

En su última entrevista en RNE, Verónica contó cómo había pasado la pandemia, donde ha tenido tiempo para reflexionar con sus seres queridos, y dejó un mensaje sobre la vida y la muerte: «No le tenemos que tener miedo a la muerte, no nos enseñan a morir y es el acto más importante de la vida». <Romantización de la muerte>

Una de las grandes del cine español

Verónica Forqué era hija del director y productor José María Forqué y de la escritora Carmen Vázquez-Vigo, hermana del director Álvaro Forqué (1953-2014) y nieta del músico y compositor José Vázquez Vigo.

Ganadora de cuatro premios Goya, dos Sant Jordi, tres Fotogramas de Plata y premiada también en los festivales de Valladolid y Málaga, entre otros galardones, Verónica Forqué (Madrid, 1955) fue chica Almodóvar (¿Qué he hecho yo para merecer esto?, Matador y Kika), y trabajó también con Fernando Colomo, Manuel Gómez Pereira, Manuel Iborra y Joaquín Oristrell.

Entre los directores con los que ha trabajado también destacan Fernando Trueba, Pilar Miró, José Luis García Berlanga, Jaime de Armiñán o Antonio Mercero.

Asimismo, Forqué ha defendido sobre las tablas textos de Federico García Lorca, Valle-Inclán, Shakespeare, Tennesse Williams, Willy Russell, José Sanchis Sinesterra o Miguel Mihura. Entre otros, ha participado en títulos teatrales como Divinas palabras, Shirley Valentine, El sueño de una noche de verano, Doña Rosita la soltera, El zoo de cristal o Ay, Carmela!.

Además, su voz será recordada por haber doblado a Shelley Duvall en la versión española de El resplandor, de Stanley Kubrick.

La noticia de la muerte de Forqué ha conmocionado al mundo de la cultura. Compañeros de profesión, políticos y comunicadores se han despedido de ella en las redes sociales. «Mi recuerdo es el de una mujer espiritual y buena compañera», ha escrito el actor Antonio Banderas.

A las despedidas se han sumado, asimismo, quienes fueron sus compañeros de Masterchef Celebrity 6, que han asegurado estar en «shock». El cocinero Jordi Cruz, uno de los jurados, se ha manifestado «desolado» por la noticia. «Me hubiera encantado hablar contigo ayer, darte las gracias por ser como eras, una enorme profesional y una persona increíble. Gracias por todo amiga, muy orgulloso de haber sido tu juez, tu ‘jefe’ y tu admirador por siempre. Descansa en paz», ha escrito.

De nuevo vemos la falta completa de información sobre salud mental, el suicidio, su prevención o recursos.

 

  • El Confidencial (4º resultado más relevante)

«MasterChef’ fue la puntilla»: así rescató la tele a Verónica Forqué (para hundirla aún más) <Sensacionalismo y reduccionismo, explicación simplista, culpabilización social>

La actriz, sin liquidez económica, se vio en la necesidad de volver a la televisión, pero parte de la audiencia no supo comprender su estado psicológico

Verónica Forqué, que se suicidó ayer a los 66 años, fue la actriz más importante de España entre finales de los 80 y principios de los 90. Cuatro Goyas (entre el 86 y el 94) y películas para Almodóvar, Trueba, Berlanga o Colomo lo atestiguan. A la reina de la comedia le vino luego el descenso laboral y, la década pasada, una depresión anímica que, paradójicamente, coincidió con un reflote de su popularidad con apariciones televisivas en las que la Forqué real superaba en tragicomedia a la Forqué de las películas. La cosa no acabó bien. <Más sensacionalismo y reduccionismo>

2014 fue el año cero de la depresión de Verónica Forqué. Comenzó con la separación de su marido —el director Manuel Iborra, con el que convivió tres décadas— y terminó con la muerte de su hermano Álvaro. Entre medias, su hija María Forqué, sostén anímico los últimos años, se fue a vivir a Tailandia. <Especulación>

“Tenía una angustia tremenda, pero no sabía por qué estaba tan mal”, confesó en 2020 en un foro sobre depresión de ‘Yo Dona’ y ‘Telva’. La actriz se apuntó a terapia en 2014 porque: «Si de una depresión no llegas a saber la causa —aunque te cures con los antidepresivos que te sacan de ahí, son mano de santo—, nunca terminarás de salir <Pensamientos  desesperanzadores>. Es esencial saber por qué quieres morirte cada día cuando abres los ojos por la mañana», dijo en el foro. “Con tratamiento y pidiendo ayuda, se sale más fuerte y mejor, pero es necesario la ayuda de psiquiatras y del tiempo, además de la fuerza de uno… La vida sigue”, contó en ‘¡Hola!’ sobre su deriva depresiva.

En 2017, estuvo de baja por una lesión de espalda, pensó que quedaría en silla de ruedas y recayó en la depresión. En 2018, murió su madre, Carmen Vázquez-Vigo. Desde 2014, por tanto, todo fueron altibajos anímicos, pero también laborales.

Además de la muerte de su hermano, al que definía como “un ser angelical”, y de su divorcio después de 35 años de matrimonio, las cosas también se torcieron para Verónica en el ámbito profesional. No volvería a hacer un papel destacado en cine más allá de ‘Salir del ropero’, una comedia que protagonizó en 2019 junto a su íntima amiga Rosa María Sardá, también fallecida recientemente, que no funcionó en taquilla ni gustó a los críticos. <Más especulación sobre motivos y visibilidad de decadencia que busca morbo>

En televisión, más de lo mismo. Los productores de ‘La que se avecina’ le ofrecieron un papel en 2014, un encargo que Forqué consideraba “un rescate” cuando peor lo estaba pasando, pero solo apareció en siete capítulos de la serie. Siguió con el teatro, viajando y compartiendo tablas con sus mejores amigas de la profesión, si bien los registros de sus tres mercantiles (nunca facturó como autónoma) delatan que no fue una actividad muy lucrativa. <Busca generar una imagen de persona en decadencia para generar morbo >

Forqué fue administradora en tres empresas, todas ellas dedicadas al cine y las artes escénicas, que no muestran actividad desde 2019. Se trata de Orfeo Producciones, la empresa familiar que disolvió en 2006; Bombón Helado, fundada en 1994 junto a la productora Ana Huete (Olmo Films), y Verónica Forqué SL, a través de la que facturaba sus trabajos a terceros. <Busca generar una imagen de persona en decadencia para generar morbo>

Los últimos depósitos de cuentas de esta última denotan que Forqué llevaba al menos dos años sin facturación, un problema de liquidez —sí tenía pisos en propiedad con alto valor de mercado— que pudo empujar a la actriz a pedir a su representante un hueco en la próxima edición de ‘MasterChef Celebrity‘, una oferta que había rechazado en ocasiones anteriores. <Una vez más, busca generar la imagen de ruina y desgracia, como si se tratase de una tragedia de teatro o cine>

Estrella de la tele

En diciembre de 2020, la actriz pasó por ‘Sábado deluxe’, donde habló a las claras sobre su depresión («La vida siempre me pareció insoportable, ya desde que era joven no quería vivir, me parecía que no me quería nadie»), su “horrorosa” separación matrimonial y sus vicios: «Soy una profesional de la marihuana…».<Incluir esta cita tiene objetivo de generar morbo y curiosidad> «No quiero hacer apología, pero para mí es como estar con esos seres que quiero que ya no están, mis padres, mi hermano, los amigos de mi generación… Hablo con ellos».

Poco después, aclaró sus intenciones televisivas en ‘El Mundo’: «A mí me llevan a ‘Sálvame deluxe’, me pagan una pasta y me tratan con todo el cariño y con respeto. A Jorge Javier lo veo como un compañero que se dedica a ese género. Así que, si vas allí, tienes que dar también un poquito de ‘show’. Para decir tonterías, no vayas. Yo voy y soy yo. Con lo bueno y con lo malo. Quiero pasarlo bien, compartir con los demás mis ideas, mi momento y mi experiencia, buena, mala o regular».

En los últimos años, por tanto, Forqué recobró su popularidad perdida, y también su cuenta corriente, con apariciones televisivas donde hablaba con el mismo desparpajo anonadado que en sus mejores comedias, salvo que el personaje era ahora ella misma y la montaña rusa emocional de sus últimos años. <Dramatización, imagen de decadencia>

Pero no es lo mismo enfrentarte a una entrevista con Jorge Javier Vázquez, por muy Telecinco que sea, que a un ‘reality’, por muy ‘familiar’ que se presente.

Forografia de elconfidencial.com el 14 de diciembre del año 2021

Las costuras emocionales de Verónica Forqué se tensaron al límite en ‘MasterChef

Desde el primer momento se vio que Forqué no estaba anímicamente preparada para participar en un ‘reality’ tan exigente como ‘MasterChef’. A pesar de contar con ciertos recursos en la cocina, la actriz no era capaz de seguir el ritmo de sus compañeros, perdía la concentración con suma facilidad y naufragaba en las pruebas en las que tenía que desenvolverse en equipo. En alguna ocasión, y a pesar de que se trataba de la edición ‘celebrity’ (en principio, menos competitiva que la normal), sus compañeros prefirieron que Verónica fuese con el equipo rival y cocinar con uno menos a enfrentarse con su torbellino emocional. <Ridiculización de la figura, lenguaje inadecuado para hablar de salud mental>

La actriz estuvo lidiando con estas emociones durante poco más de un mes de rodaje, hasta que, en el décimo programa, se plantó frente a los jueces y les pidió parar. Aquel día se vio a una Verónica desencajada, rota por dentro, incapaz de seguir disimulando frente a las cámaras una depresión que ganaba terreno cada día. “No tengo buenas noticias. No me encuentro bien, estoy agotada. He luchado 10 semanas, ha sido una de las mejores experiencias de mi vida. ¡Dios mío! Qué bien lo estoy pasando y qué lástima siento de no poder estar a la altura, pero es que no puedo, el cuerpo no puede. No puedo con mi alma. Volveré cuando esté buena”, dijo la actriz en su última comparecencia pública, que dio el mejor dato de audiencia de la temporada.

Pero tan significativo como su último capítulo en ‘MasterChef’ fue el primero, cuando aseguró: «Estoy harta de los Goya… No puedo más con Verónica Forqué, no me gusta esta persona. Me gusto yo, Vero». Como explicó Juan Sanguino en ‘El País’, ‘MasterChef’ funciona como «experimento en torno a los estragos de la fama nacional», donde estrellas venidas a menos se reinventan con éxito si logran que el espectador empatice con la persona detrás del personaje. Pero el experimento televisivo Forqué iba a acabar de un modo más que agridulce. <Dramatización>

Odio en el peor momento

Todo aquello sucedió en mayo, en pleno rodaje de ‘MasterChef’, pero la temporada no empezaría a emitirse hasta mediados de septiembre. Fue entonces cuando su desequilibrio psicológico fue expuesto a toda España en horario de ‘prime time’ y arreciaron las críticas en las redes sociales. Desde Shine Iberia manejaron la situación de modo dicotómico: mientras los presentadores toleraban y trataban de justificar siempre a Forqué, conocedores de sus problemas psicológicos, el programa no escatimó a la hora de emitir sus excentricidades y constantes roces con sus compañeros, una circunstancia que siempre da buenos réditos en la telerrealidad.

«Antes de que decidiera dejar ‘MasterChef’, me dijo que estaba muy mal, muy triste, y que no podía seguir en el programa»

“MasterChef’ fue la puntilla para Verónica, ella era una bellísima persona que llevaba tiempo muy deprimida y la seguían sacando en televisión porque daba audiencia”, cuenta una persona de su círculo cercano. “Ella se sentía muy sola, desde la muerte de su madre ya no tenía a nadie que le dijera qué le convenía y qué no. En verano, antes de que decidiera dejar ‘MasterChef’, me dijo que estaba muy mal, muy triste, y que no podía seguir en el programa”.<culpabilización y reduccionismo>

Cuando dejó el programa de televisión se fue de Madrid para hacer varios retiros espirituales. Pero no mejoró. De hecho, en el barrio era normal estas últimas semanas ver pasear a Verónica con un aspecto muy desmejorado. La actriz, que iba con su hija, estaba muy consumida física y psicológicamente<Imagen de decadencia>. “Este mismo sábado la vi en persona y, cuando le pregunté qué tal estaba, me dijo: ‘Muy mal, muy mal”, añade la fuente.

Así es como Forqué se cayó del pedestal. <Ascenso y caída, dramatización> Una de las actrices más queridas por los españoles, si no la que más, fue sometida a un tremendo estrés en directo, cuando su psique pedía tregua a gritos. Sus compañeros de ‘MasterChef'<Señalamiento de culpables> dijeron de ella que era “insoportable”, “peligrosa”, “maleducada” o “desquiciada”; más feroces fueron las críticas de las redes sociales, que pidieron su expulsión desde el primer programa, la mandaron al manicomio o la acusaron de ser “sucia”, “mandona” y “despótica”.

Forqué recibió todo este odio en el peor momento de su vida. Sumida en su tercera depresión, la madrileña tuvo que hacer frente a la avalancha de críticas e insultos recluida en su casa, sin fuerzas para pisar la calle. 15 días después de acabar la emisión de ‘MasterChef’, la actriz se quitó la vida en el baño de su piso del norte de Madrid <Detalles innecesarios>.

El texto es un perfecto ejemplo de lo que no hay que hacer al comunicar del suicidio: Narrativa extensa y detallada, llena de detalles innecesarios que buscan culpabilizar, dar explicaciones simplistas, generar morbo y visitas, que detalla un ascenso y caída terminando con un desenlace dramático y sensacionalista. El lenguaje es estigmatizante, la narrativa fatalista, y, sobre todo, con una ausencia completa de mensajes preventivos o recursos contra el suicidio. También transmite la imagen de desesperanza y de imposibilidad de solución cuando se junta todo.

Afortunadamente 5 años después las cifras de suicidios en nuestro país empiezan a bajar, y los medios de comunicación estan mucho más concienciados sobre como actuar ante un suicidio o intento de suicidios.

También hemos de destacar la creación un año después en el 2022 de la Linea de atención a la conducta suicida 024 promovido desde el Ministerio de Sanidad, asi como la creación de distintos estudios para que los medios de comunicación sepan como actuar, junto a la creación de entidades y asociaciones nuevas dedicadas a la prevención del suicidio y el duelo ( en el año 2025 se han creado cinco asocianes más en distintas comunidad autónomas )

OTRAS REFERENCIAS

revista Española de Comunicación en Salud:

https://e-revistas.uc3m.es/index.php/RECS/article/view/8197/6987

Instituto Nacional de Estadística:

https://www.ine.es/dynt3/inebase/index.htm?padre=2591

Área de Atención y Prevención del Suicidio